Así fue la producción por cuenca en los últimos 10 años

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De acuerdo a un análisis del IEA Mosconi por cuenca. El shale oil incrementó su base de influencia gracias a Vaca Muerta. La peor de todas, la Noroeste.

En los últimos diez años puede verse la ampliación de la base de producción shale en el segmento petróleo, en detrimento del convencional que ya venía disminuyendo incluso antes de que empezara el “primer boom” de Vaca Muerta. Es parte de los datos que aporta el Instituto Argentino de Energía “General Mosconi” a estudiar los últimos diez años en cada cuenca productora.

Este organismo remarca que en la última década persistió una declinación crónica de la producción de crudo, hasta mediados del 2018. En los últimos cinco años, hay que recordar, las empresas migraron buena parte de sus pozos a no convencional: horizontales, de extensas ramas laterales y que en una sola locación pueden tener más productividad que varias perforaciones verticales.

El IAE Mosconi destaca que “durante el año 2019 la producción de petróleo llegó a los 29.516 Mm3, ubicándose en niveles similares a los de los años 2016 y 1991 cuando se produjeron 28.620 Mm3. Estas cifras arrojan una disminución absoluta del 15,7% entre los años 2009 y 2019, de lo cual se desprende que la producción disminuyó a una tasa anual del 1,7% en el periodo descrito”.

En una desagregado de la producción, el shale oil crece en Vaca Muerta permanentemente, pese a los vaivenes de la macroeconomía. Esto está relacionado a la rentabilidad a largo plazo, de que muchos pozos fueron conectados antes del DNU 566 y que varias empresas tenían comprometidos ya sus proyectos de desarrollo masivo. El tight oil declina principalmente en Vaca Muerta, pero se sostiene en Santa Cruz donde hay condiciones geológicas y de producción.

Cuenca por cuenca

Cuenca Neuquina. Es donde está la mayor apuesta a los yacimientos de shale oil, que representan el 45% del total de la producción nacional de petróleo. Si bien tuvo una disminución absoluta del 10,3% en 2009-2019, mostrando una disminución promedio anual del 1,1% en el periodo. “En esta cuenca la producción del último año fue 10,4% superior a la del año anterior. Este dato reviste especial atención debido a que explica el aumento en la producción total durante el último año”, señala el informe.

Cuenca del Golfo San Jorge. La zona productora más antigua representa el 45,1% del total de petróleo producido en el país, sin embargo tuvo una disminución absoluta del 15,7% en los 10 años analizados por el IEA Mosconi. Esto implica una tasa de disminución promedio del 1,7% en la última década y la convierte en una gigante alicaída. En su corazón está Cerro Dragón, el “Vaca Muerta” del convencional. En la comparación entre 2019 contra 2018, la producción de petróleo en cuenca petrolera disminuyó 1,1%.

Cuenca Cuyana. La región productora que está en la provincia de Mendoza, por su parte, tuvo una disminución absoluta del 29,2% en su producción en la última década, con una tasa de disminución promedio de 3,4% durante el periodo, y una caída interanual del 3,1% en 2019 respecto a lo producido en 2018. En los últimos dos años ha intentado propiciar la explotación de su lado de Vaca Muerta y fomentar el uso del fracking en algunas áreas.

Cuenca Austral. Si bien exhibe una disminución absoluta del 29% entre los años 2009 y 2019, y una tasa promedio anual del -3,4%, la producción de los últimos dos años es esperanzadora. Creció 16,5% y 7% anual en 2018 y 2019 respectivamente. El shale oil no es su fuerte, pero si el tight, por lo que las fracturas que se están haciendo apuntan a ese tipo de reservorios. Hace poco se inauguró un storage para el gas que viene de esas formaciones o asociado al crudo.

Cuenca Noroeste. Es la que más cae en producción de todas las cuencas en actividad del país de los últimos 10 años. La disminución absoluta del 61,5% y una tasa promedio anual de -9,1% durante el periodo 2009-2019 en esta cuenca compartida por las provincias de Salta y de Jujuy. Además, de acuerdo al análisis del IEA Mosconi, la región muestra una aceleración en la tasa de declino: disminuye 11,4% promedio anual en los últimos tres años.