Blackrock, el fondo de inversión más grande del mundo

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Es el fondo de inversión más grande del mundo, maneja el PBI de Francia y Alemania juntos unos U$S 6.3 billones. Tiene en Standard & Poor’s 500 el índices bursátiles de las quinientas empresas más importantes de Estados Unidos, inversiones en 440 de ellas. En el índice bursátil Dax 30 Alemán, tiene inversiones en 29 de las treinta empresas, en 25 de las 35 del IBEX Español, 36 de las 50 del EURONEXT PARIS, 50 en el FTSE británico, así como en 11 de las 16 ADR Argentinas.

El debate acerca de los fondos de pensión y en especial de éste poderoso fondo circula por caminos conocidos. En principio BlackRock tiene acciones en empresas del mismo sector económico, empresas que aparentemente compiten entre si. Muchos especulan que poseer acciones de éste tipo incentiva el monopolio, o al menos estimula la fijación de precio, en cualquier caso esta lógica violenta los principios del mercado.

El segundo tema y seguramente habrá más cuestionamientos, radica en la presunción, al menos en teoría, los fondos de pensión son neutros. Esta idea se basa en la exclusiva búsqueda del beneficio, por lo que no interferirían en las políticas económicas ni en sus lineamientos. Según esta conjetura no sería de su interés las relaciones políticas ni las inversiones redentoras, aunque su consultora sea contratada para aconsejar a gobiernos, instituciones financieras, medios de prensa, obteniendo información privilegiada.

Sí bien el primer tema, la concentración de inversión en determinados sectores económicos invalida el mercado, en otros escritos dimos cuenta de algunos detalles que ponían en duda la existencia del mercado, más aun ante la vinculación de bancos, fondos de inversión y las calificadoras de riego. Pero ahora, a la concentración financiera hay que agregarle la apropiación por parte de los fondos de pensiones y éste en particular, de las mayores empresas multinacionales, sobre todo de las llamadas GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon)

La lógica del dominio en el comercio exterior quedó plasmada en las reuniones de la OMC en Argentina, donde se noto claramente como las grandes trasnacionales fijaban la agenda de la negociación. Tal impronta tiene sentido cuando conocemos que el 80% del comercio mundial se lleva a cabo intra – firma según la UNCTAD https://goo.gl/iFU5bf) y que 200 multinacionales tiene más del 26% del producto mundial (https://goo.gl/k9FoCj).

Pero también las reuniones del G20 sirvieron para mostraron la fragilidad de la Unión Europea en cuanto a las reformas fiscales, y su ambición de evitar la competencia entre países de baja fiscalidad (Irlanda), respecto de los paraísos fiscales (Luxemburgo) para exigir la tributación de estas grandes empresas.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker ex Primer Ministro de Luxemburgo e ideólogo de los acuerdos secretos que su país firmó con multinacionales para minimizar el pago de impuestos, situando a Luxemburgo como un Paraíso Fiscal, es quien impulsará la reforma que de como resultado las exigencias de “justicia tributaria” para estas empresas.

BlackRock y sus competidores son hoy los principales accionistas en casi todas las grandes multinacionales, corporaciones que no pueden ignorar sus consejos estratégicos. Bayer y Monsanto, por ejemplo, se han fusionado, en gran parte gracias a la presión de BlackRock, principal accionista de ambas, esta es la idea de sectores.

Tanto BlackRock como Vanguard están entre los principales accionistas de las cinco grandes empresas aéreas de EEUU. Un estudio de economistas de la Universidad de Michigan, analizaron la relación de los grandes gestores de fondos en el sector y el precio de los boletos. En algunas rutas importantes mostraron que se encareció entre un 4% y un 10%, evitando la competencia, obteniendo beneficios a costas del consumidor. (https://goo.gl/eqh3kw)

Según los especialistas el fondo tiene un tamaño y un poder que ningún estado puede controlar, lo que socavaría las reglas básicas de la economía de mercado. Pero además obtienen información privilegiada aumentando sus beneficios y atrayendo a nuevos clientes, ya que aunque no se perdiera la confianza en el Estado, se buscan en el sector privado las garantías y los accesos de negocios que el sector público no tiene acceso.

Es así que para obtener ganancia, la asepsia de BlackRock se confunde con armados financieros que mostraran la ingerencia de este fondo con la política económica. Los países en cuestión serán España y Argentina.

En 2012, el Banco Central Europeo, acuden al rescate de Bankia y otras cajas saqueadas, como Caixacatalunya, NovaCaixa Galicia o el Banco de Valencia: un préstamo de tres tramos hasta llegar a los €100.000 millones que tenía como contraparte la disolución de las cajas de ahorros y la pérdida de control del sector inmobiliario y de sus participaciones industriales.

El área consultoría de BlackRock es contratada por el Banco de España para darle una solución a la crisis inmobiliaria española, creando por su consejo un “Banco Malo” denominado Sareb (Sociedad de Gestión de Activos de la Reestructuración Bancaria), una sociedad que el 45% del dinero lo aportaba el Estado y el 55% restante los privados.

El negocio estaba en quedarse con la propiedad y la deuda de los clientes. El reparto de los activos, se dividió en tres partes: una para el fondo estadounidense Cerberus (Haya Real State), otra para el Santander (Altamira) y otra para La Caixa (TPG). El primero, se quedaba con los préstamos de Bankia (52.000 créditos y pisos por valor de 18.000 millones). El Santander en total, 44.000 inmuebles y créditos a promotor valorados en 14.000 millones. Y por último, La Caixa se quedaría con 30.300. De todas estas operaciones BlackRock saco información privilegiada para invertir en los bancos que más y mejores activos se llevaron.

En 2016, Blackrock conforma ya una especie de oligopolio: el primer accionista del Santander y el BBVA, y formando un conglomerado de participaciones con ramificaciones en numerosos sectores: alimentación (DIA), construcción (Merlin Properties, Ferrovial), energía (Repsol, Iberdrola), medios de comunicación (Telefónica y Mediaset), siderurgia (Acerinox), o la recién privatizada gestión aeroportuaria (Aena).

En el caso Español BlackRock esta bajo la tutela del Banco Santander, o la familia Botín su propietaria. El Ministro de Economía Español era CEO de Santander, por lo que al músculo político hay que añadir la influencia en el campo mediático, es así que desde 2014 mantiene una participación en PRISA (quebrado), editora de El País y protector y vocero del Partido Popular y sus ministro. Así estos diferentes instrumentos de presión se han demostrado eficaces en diferentes momentos difíciles para la familia Botín como, con la imputación de Emilio Botín por 38 delitos fiscales etc. Lo cual da por tierra con la idea de la neutralidad de la inversión.

En el caso de nuestro pais es más reciente, ocurrido en la crisis cambiaria de mayo 2018. Ante el vencimiento de Letras del Banco Central por U$S 30.000 millones el presidente habilitó al Ministro de Finanzas a emitir un bono del tesoro en pesos. El objetivo era conseguir la entrada de dólares ante la corrida cambiaría y lograr la estabilizar el mercado.

Los bonos resultaron el pretexto del acuerdo con el fondo de inversión, quien ganara en varios frentes al ingresar de U$S 1.500 millones. En principio se dejo devaluar el peso a $25.50 el día que fondo ingresó las divisas de manera de obtener la mayor ganancia con el cambio, al día siguiente el peso se retraía 24.74. Se recompró Lebac que tenían una tasa del 26.50 al una tasa del 40%.

El dólar futuro se negocio a 25$ para fines de mayo, lo que generaría dos negocios. Uno las ganancias por el seguro de cambio ofrecido para fines de mayo. Hoy 28/05/2018 el valor es de $ 25.25, o sea 25 centavos por cada dólar. Se vendieron U$S 800 millones, lo que da una ganancia hasta ahora de casi 8 millones en trece día. Pero la gran lucro esta en las opciones. Apostar a un valor futuro por encima de los $25 acordado con el gobierno, que nunca salio a contener el valor de techo impuesto para fines de mayo.

Por último BlackRock minimizó las pérdidas que había sufrido sus acciones durante la corrida. Cuando iniciamos el artículo dijimos que tiene acciones en 11 de las 16 acciones argentinas que cotizan en New York (ADR), la gran mayoría energéticas. Tanto la corrida cambiaria como la iniciativa de controlar las tarifas de servicios por la oposición, demolieron el valor de las acciones entre un 8 y 18%. A partir del 15 de mayo las acciones volvieron a los niveles anteriores desplome del ocho de mayo

La corrida genero perdidas conocidas por unos U$S 13.000 millones, un poco más del doble de la quita de retenciones o dos veces la modificación de formula jubilatoria. Perdemos ingresos fiscales, aumentamos tasa, devaluamos y aceleramos la inflación, retraemos el producto, pero ganamos un monstruo amigo, BlackRock