Ejército Argentino – Actualidad sobre armamento ligero y de apoyo.

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Dentro de los proyectos y planes plurianuales que mantiene en ejecución el Ejército Argentino, se encuentran aquellos destinados a recuperar, modernizar y adquirir equipo y partes concernientes al armamento ligero y de apoyo que actualmente es de dotación en la fuerza: Desde la puesta a punto de las ametralladoras medias FN MAG, pasando por la compra de material anti-tanque y la modernización de los fusiles FAL, todo ello tendiente a recobrar, conservar e incrementar capacidades.

Durante el panel que contó con la presencia del Director de Arsenales, General de Brigada Sergio Pucheta y del ex Director General de Material del Ejército, General de Brigada (R) Gustavo Booth , se brindaron detalles sobre los trabajos que el Ejército Argentino actualmente mantiene en curso para la recuperación y puesta a punto de las ametralladoras FN MAG. Los mismos se originan en el 2018, a raíz de novedades que una Brigada había tenido con sus ametralladoras MAG. Atento esta situación «…la Dirección de Arsenales inició una revista integral en todo el Ejército. Se juntaron las MAG de cada Brigada en la BAL y personal de la Dirección de Arsenales con calibres nuestros, con un boroscopio … anteriormente los mecánicos miraban a ojo, inspeccionaban las MAG y las dejaban en servicio. Ahora ya es una metodología más avanzada. También integran esas comisiones ingenieros militares en armamento y naturalmente surgieron las novedades: el promedio de la revista de las MAG de todo el Ejército resultó en que el 50% (de 1771 unidades) estaba fuera de servicio. …» mencionó uno de oradores al brindar detalles sobre los antecedentes y medidas correctivas que se aplicarían con un material cuya antigüedad promedio es de 58 años. La solución fue emprender un plan plurianual para recuperar, mantener y adquirir nuevas ametralladoras.

Esta recuperación implica la adquisición de nuevas MAG de acuerdo a las posibilidades que permita el presupuesto, con el objetivo de que año a año se pueda incorporar material: en el 2019 se entregaron 30 durante un acto celebrado en Boulogne, el cual contó con la presencia del Presidente Mauricio Macri. mientras que para el 2020 se tiene previsto incorporar otras 79 (para 2021 y 2022 se proyectaba la compra de más de dos centenas). También se están comprando kits de mantenimiento, los cuales se destinan a aquellas ametralladoras que aún tienen vida útil. Dentro de este esfuerzo, «… se desempolvó un plan que había desde el año 2010, aprobado por todas las instancias, CITEDef, todas las instancias que debían aprobarlo, que era la conversión de MAG coaxiales de los TAM que nunca se hicieron, que quedaron sin hacer en Boulogne. Había 180 MAG: se propuso convertir 110 (dejando alguna de repuesto) pero convertir 110 a MAG de infantería. Se lo hizo, se inició este año: ya se hicieron las primeras 50 y para fin de año se harán las otras 60…» afirmó el General de Brigada Pucheta. Tal como informó el Ejército Argentino, estas MAG convertidas ya han sido puestas a prueba y evaluadas en el polígono de tiro del Regimiento de Caballería de Tanques 8, con asiento en Magdalena. Con respecto a las MAG, se concluyó que con la compra de ametralladoras nuevas , modificando las coaxiales y recuperando las que se puedan recuperar, se logrará levantar el nivel de mantenimiento de esta arma sumamente útil.

Otro de los proyectos a completar en los próximos años es la modernización del fusil FAL, el cual tiene previsto abarcar 11000 unidades sin uso que dispone el Ejército. Entre el año pasado y 2019 se habrán entregado más de 900 fusiles en la configuración FAMCa (Fusil Argentino Modelo Carabina), material distribuido a diversas unidades tales como a la IV Brigada Aerotransportada, Regimiento de Asalto Aéreo 601, Tropas de Operaciones Especiales y Regimiento de Patricios. Pese a que el proyecto tenía previsto el desarrollo de 4 versiones, por ahora solo se ha concretado el FAMCa. Los trabajos son realizado por FM Fray Luis Beltrán y por el Batallón de Arsenales 601, donde se realizan modificaciones necesarias a los FAL originales así como la integración de los distintos componentes provistos por la empresa norteamericana DSA: nuevo guardamanos y tapa de cajón de mecanismo -ambos con riel Picatinny- , empuñadura, grip táctico y culata rebatible/telescópica. También se incorporó una mira reflex MEPRO M21. La proyecciones para la conversión a lo largo de los años 2020, 2021 y 2022 estipulaba la conversión de 1500, 1600 y 5000 fusiles respectivamente, quedando 2000 unidades remanentes a determinar.

En lo referido a armamento de apoyo, se hizo hincapié en la recuperación de morteros de 120mm y 81mm, el cual se realiza en el Batallón de Arsenales 604 con asiento en Holmberg, provincia de Córdoba. Luego de que el material fuera evaluado por una empresa francesas y que la misma planteara una solución tercerizada, se convino que los trabajos serían encarados con las capacidades propias. En Boulogne también se avanzó con la conversión de las ametralladoras pesadas M-2 (12.7mm) al modificarlas con el sistema QCB (Quick Change Barrel), el cual permite que el cambio de cañón sea realizado de manera ágil, sin la necesidad de utilizar herramientas adicionales y con la provisión de un nuevo cajón de mecanismos. De acuerdo a lo mencionado, las M-2 modificadas ya están provistas en dos unidades del sur: al Regimiento de Infantería Mecanizada 35 «Coronel Manuel Dorrego» y al Regimiento de Infantería Mecanizada 8 «General O’Higgins».

Respecto a los planes destinados a recuperar capacidades, se destacó la compra e incorporación de los cañones sin retroceso Carl Gustaf M4 y los lanza-cohetes AT-4, ambos productos de la compañía sueca Saab, la cual logró imponerse sobre los ofrecidos por la alemana Dynamit Nobel. De acuerdo a lo expresado por el General de Brigada (R) Booth, el requerimiento operacional resultaría clave para la elección del equipo nórdico, ya que el mismo se rigió por lo planificado para la FPC «Cruz del Sur» en cuanto a interoperabilidad se refiere. Pese a que se expresó que aún falta armamento y munición, se afirmó que han logrado dar los primeros pasos para recobrar la capacidad anti-blindaje del Ejército Argentino, la cual estaba muy disminuida con la existencia casi testimonial de un puñado de lanzadores BGM-71 TOW montados en vehículos HMMWV 4×4.

Los diversos planes plurianuales permiten al Ejército Argentino establecer una proyección para la modernización, recuperación o adquisición de material, aunque no siempre lo planificado por la fuerza irá de la mano con lo presupuestario. Allí es donde se da uno de los grandes desafíos, en conjunto con la capacidad de que los mismos perduren en el tiempo…siempre y cuando resulten viables.