El TIAR, las Malvinas y la invasión de Reagan a Granada

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El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) fue adoptado en Río de Janeiro el 2 de septiembre de 1947 y ratificado por 21 países, entrando en vigor el 3 de diciembre de 1948. Básicamente establece que “un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado americano será considerado como un ataque contra todos los Estados americanos. En consecuencia cada una de dichas partes contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”.

Hasta el 22 de abril de 1982, cuando el canciller argentino Nicanor Costa Méndezconvocó el TIAR y Estados Unidos no lo avaló inclinándose por su posición de liderazgo en la OTAN junto a Inglaterra frente a los guiños que el gobierno soviético le hacía a la dictadura de Galtieri, el TIAR había sido convocado en trece oportunidades, destacándose las siguientes:

1957: Honduras y Nicaragua oportunamente denunciaron mutuas agresiones. Los integrantes del Tratado actuaron para conseguir la paz y lograr la demarcación definitiva de la frontera entre ambos países.

1962: En el marco de la llamada crisis de los misiles cubanos, el régimen de Fidel Castro es excluido del TIAR, y se prohíbe el comercio de armas para su gobierno.

1975: Un grupo mayoritario de los países integrantes solicita el cese del bloqueo a Cuba, no obteniendo su aprobación.

El ataque a las Torres Gemelas en septiembre de 2001 hizo renacer el espíritu del TIAR. El presidente George W. Bush se comunicó con los presidentes de Argentina y de Chile, Fernando de la Rúa y Ricardo Lagos, con el fin de solicitar apoyo en el marco de la convocatoria a una reunión de urgencia de la OEA.

Marines sobre Granada

En los últimos días de octubre de 1983 cuando la Argentina se preparaba para llevar Raúl Alfonsín a la Casa Rosada tras seis años de dictadura militar, en Washington Ronald Reagan daba la aprobación final al desembarco de tropas norteamericanas en la Isla de Granada por considerarla un enclave político que actuaba a las órdenes de los gobiernos de Cuba y de Rusia.

“No permitiremos otra Angola en América del Sur”, sentenció el mandatario republicano que había llegado a la Casa Blanca en 1980 con la promesa de derrotar la influencia del marxismo en los países del Tercer Mundo.

La isla de Granada fue descubierta en 1498 por Cristóbal Colón durante su tercer viaje a América, pero al poco tiempo pasó a manos inglesas hasta que en 1650 fue adquirida por una compañía de ultramar francesa con el aval del gobierno galo. En 1762 volvió a caer bajo el dominio de la corona británica y desde entonces integra el Commonwealth, motivo por el cual Margaret Thatcher, primera ministra al momento de la invasión norteamericana, criticó en duros términos al presidente Reagan (su gran aliado durante la Guerra de Malvinas) por no haberle anticipado sus planes políticos sobre las islas cuya superficie es de unos 340 kilómetros cuadrados.

El desarrollo de la operación bautizada como Furia Urgente” comenzó el 25 de octubre con el envío de 7.000 soldados a la isla que era había sido gobernada por Maurice Bishop, el líder del movimiento promarxista bautizado como New Jewel que contaba con el apoyo político y financiero de los gobiernos de Fidel Castro y del sandinismo nicaragüense liderado por Daniel Ortega. El Pentágono y la CIA estaban preocupados por la reciente construcción de un aeropuerto operado por técnicos cubanos que contaba con equipos de comunicación provistos por el gobierno ruso encabezado por Yuri Andropov.

Los sucesos que llevaron al gobierno norteamericano a invadir la isla caribeña se precipitaron el 19 de octubre cuando Bishop fue derrocado y encarcelado por Bernard Coard, su mano derecha a cargo de las finanzas de la isla. Inmediatamente asumió el poder un militar llamado Hudson Austin, quien con el apoyo de Coard, ordenó el fusilamiento de Bishop y algunos de sus más cercanos colaboradores, cuyos cuerpos nunca fueron encontrados hasta el día de hoy.

Maurice Bishop y Fidel Castro

Maurice Bishop y Fidel Castro

La Casa Blanca tenía como objetivo salvaguardar a los cerca de mil ciudadanos estadounidenses que habitaban la isla, muchos de ellos estudiantes de medicina. La evacuación fue dirigida por el general Norman Schwarzkopf al mando de la famosa División 82 Aerotransportada, quien ocho años más tarde fue uno de los líderes de las fuerzas desplegadas en torno a la Operación Tormenta del Desierto durante la invasión de las tropas de Saddam Hussein a Kuwait. El saldo de las muertes derivadas de la intervención norteamericana fue de 71 granadinos, 18 estadounidenses, 27 cubanos y alrededor de 350 heridos de ambos bandos. Finalmente en diciembre de 1984 volvieron a celebrarse elecciones democráticas libres.

Nicolás Maduro junto a Fidel Castro

Nicolás Maduro junto a Fidel Castro

El 30 de abril de 2013 en una carta que el entonces canciller de Venezuela Elías Jaua Milano le enviara al secretario General de la OEA, Miguel Insulza, el gobierno bolivariano renunció al TIAR, señalando que el acuerdo surgido en 1947 se había desvirtuado en el marco de la guerra fría, siendo utilizado directamente para favorecer los intereses regionales del gobierno de Estados Unidos. Menciona también Jaua la inoperancia que tuvo el TIAR durante el conflicto de las Islas Malvinas, perdiendo legitimidad y vigencia.

Con la aprobación por unanimidad de la Asamblea Nacional de Venezuela de la reincorporación del país al TIAR, Juan Guaidó juega una de las cartas más fuertes tendiente a profundizar el apoyo regional en la búsqueda de elecciones libres que vuelvan a instalar la democracia plena en Venezuela.

No existe el TIAR, (lo mató la OTAN en 1982)

El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) murió con la Guerra de Malvinas. Es aún más inútil que la Organización de Estados Americanos (OEA), que murió antes, cuando expulsó a Cuba, porque legitimó el cliché de “América para los americanos”, o sea para los estadounidenses. Es cierto que Juan Guaidó debe apelar a todas las herramientas posibles para concretar su tarea pero también lo es que no puede ignorar la realidad del continente.

Es cierto, el TIAR no es mágico. Peor aún: está muerto, y lo mató USA en 1982.

Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) o Tratado de Río, es un pacto de defensa mutua interamericano firmado el 02/09/1947 en Río de Janeiro, por entonces capital federal de Brasil. Ocurrió antes que el Tratado del Atlántico Norte, origen de la OTAN, que fue en 1949. 

El área geográfica de acción del TIAR, comprende a América y 300 millas a partir de la costa, incluyendo la región entre Alaska, Groenlandia, en el norte, y en la zona ártica hasta las islas Aleutianas. En el sur las regiones antárticas, y los islotes de San Pedro y San Pablo y la isla Trinidad (detallado en artículo 4 del Tratado).

Según el artículo 3.1 en caso de “…) un ataque armado por cualquier Estado contra un País Americano, será considerado como un ataque contra todos los Países Americanos, y en consecuencia, cada una de las Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.”

La firma del TIAR fue una de las razones por las que Costa Rica disolvió su ejército en 1948, al considerar a las previsiones del Tratado como garantía suficiente para asegurar su defensa nacional. 

El TIAR fue invocado muchas veces. Por ejemplo, durante el bloqueo a Cuba en 1962 y la guerra entre Honduras y El Salvador en 1969. Sin embargo nunca fue puesto en acción debido a amenazas de la Guerra Fría. La más reciente invocación del TIAR la hizo USA después de los atentados del 11/09/2001.

Muy curioso porque fue USA quien mató al TIAR, durante la Guerra de Malvinas.

Hasta 1982, el TIAR había sido convocado 13 veces. Logró evitar la guerra entre Costa Rica y Nicaragua (en 1948 y 1955) y entre Honduras y El Salvador (en 1969).

Pero hasta el 22/04/1982, cuando el entonces canciller argentino Nicanor Costa Méndez convocó el TIAR para reclamar ayuda frente al conflicto en las islas Malvinas, los miembros del sistema común de defensa jamás se habían enfrentado ante un verdadero estado de guerra.

Con la flota del Reino Unido acercándose al Atlántico Sur, el gobierno argentino consideraba que esa invasión era una amenaza  la paz en el continente e invocó el compromiso del pacto. En la reforma del TIAR de 1975 la Argentina había logrado que se extendiera el límite de la zona de seguridad de modo de que incluyera al archipiélago de las Malvinas.

Costa Méndez reclamaba la aplicación del artículo, que compromete a los países firmantes a tomar represalias económicas o diplomáticas conjuntas contra el país agresor, de ser aprobado por la mayoría. 

En una noche dramática, la asamblea aprobó por 17 votos en favor y 4 abstenciones una declaración que reconocía la soberanía argentina e instaba a ambos países a poner fin a las hostilidades. Pero fue notoria la ausencia de USA, que privilegió su relación con la OTAN, que integra el Reino Unido.

Aquella jornada murió el TIAR que ahora invoca Guaidó.

La Argentina volvió a pedir la aplicación del tratado en mayo, para rechazar la asistencia estadounidense al Reino Unido. La Argentina acusó a USA de violar el TIAR. 

El TIAR se pronunció a favor de la Argentina, con la abstención de USA, Colombia, Chile y Trinidad y Tobago. Por lo tanto ¿de qué servía el apoyo del TIAR?