Malvinas: agravios fuera de lugar

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Lo sucedido en el Colegio Nacional de Buenos Aires fue una gran falta de respeto al pensamiento.

Han pasado apenas dos semanas, pero aún se recuerda con sentimientos encontrados lo ocurrido en el prestigioso Colegio Nacional de Buenos Aires, institución dependiente de la UBA, con dos ex combatientes de la Guerra de Malvinas. 

Los otrora pilotos de aviones A-4B del Grupo de Caza 5,  Héctor Sánchez y Luis Cervera, habían concurrido para brindar una conferencia realizada en el marco del  203º aniversario del Día de la Independencia argentina. A la reunión asistieron además de estudiantes de cuarto y quinto año, padres, profesores y autoridades del establecimiento educativo.

El encuentro de los aviadores con la audiencia fue pensado como un acto en adhesión a la fecha patria y para que ambos expusieran su historia y experiencia en torno a su participación y la de sus compañeros de armas en la guerra del Atlántico Sur, de 1982. Ninguno de los alumnos que participaban de la reunión había nacido para entonces.

La disertación transcurrió sin inconvenientes, hasta que en determinado momento, tras la proyección de videos sobre acciones bélicas de la fuerza que integraban los disertantes, surgieron preguntas que desviaron el cometido de la exposición y se centraron en aspectos vinculados al gobierno de facto de 1976-1983. Concretamente se enrostró a los pilotos por los “treinta mil desaparecidos de la dictadura”. Otras consultadas continuaron con un sesgo malintencionado, pero fueron sorteadas por los aviadores como tal vez esquivaron las balas enemigas hace 37 años, cuando combatían contra los ingleses.

 

Sin embargo, la reunión no pudo continuar porque la cuarta pregunta contuvo críticas muy duras y fuera de lugar contra las Fuerzas Armadas, que derivaron en aplausos de una parte de los asistentes y el punto final de un acto que pretendía ser didáctico y formativo para los integrantes juveniles de la platea, que como se ha dicho no habían venido al mundo para los meses en que se produjo el enfrentamiento contra el Reino Unido por la soberanía de las usurpadas Islas Malvinas.

La situación se desmadró y con buen criterio el comodoro Sánchez y el capitán Cervera, quienes perdieron a nueve compañeros en las distintas misiones, decidieron suspender la exposición, que además había sido organizada por uno de los padres de los cursantes en ese colegio.

Por la actitud poco democrática y ofensiva de una parte del público, se perdieron varias oportunidades. En primer lugar porque las disertaciones de integrantes de la Fuerza Aérea Argentina son amenas y llenas de anécdotas, como se pueden leer en los anales de la guerra a través de Internet, pero lo más grave fue la ofensa sin sentido lanzada contra dos guerreros que arriesgaron sus vidas en la gesta por la recuperación de las islas.

Ellos no fueron responsables de declarar el inicio  de la contienda, se vieron involucrados en la misma y no hicieron otra cosa que cumplir con el deber encomendado.

Tal vez inclusive tengan, no lo sabemos,  posiciones no necesariamente complacientes con sus jefes y mandos superiores de aquellos años por haber conducido al país a un enfrentamiento que a todas luces era poco probable que terminara en victoria.

Pero, por otra parte, en la actitud de parte de la audiencia del Buenos Aires subyace uno de los graves problemas argentinos: no se respeta el pensamiento del otro. 

Los responsables del colegio decidieron suspender la conferencia. “Nos fuimos nuevamente con otra ofensa recibida en un ámbito académico donde no se respeta el pensamiento del otro, de escuchar todas las voces”, señalaron los expositores. 

Hasta pensamos, a cuenta y riesgo nuestro, que hubiera sido tolerable que alguien de los asistentes hubiera dicho, “Miren, no estamos de acuerdo con su posición, pero los escuchamos aunque disintamos con ustedes”. 

Nada de eso pasó, por el contrario quedaron de lado el pluralismo de ideas y el pensamiento crítico, y en cambio se  profundizó aún más la grieta tan nombrada y que está agobiando, no se sabe hasta qué límites, a los argentinos.

mientras disertaban sobre su papel en el conflicto del atlántico sur.

 

 

 

Fuente: losandes.com.ar